¡Buenos días por la mañana!
¿Cómo va ese horno? El mío calentando motores en este momento. ¡ Yupiiii…! después de dos semanas que creía interminables de trabajo, por fin puedo disfrutar de mi tiempo en la cocina.
Os quería comentar, ¿habéis visto ya algún capítulo de “El Rey de las Tartas” en el canal Discovery Max? Se trata de un reality show sobre el mundo de la pastelería a cargo de Buddy Balastro, uno de los pasteleros más importantes del mundo. Buddy, junto a su equipo utilizan herramientas como sopletes, sierras eléctricas y cucharas de medición para elaborar impresionantes tartas. Lo podéis ver este domingo en abierto a las 22:30h
Lamentablemente, NO ES UN PROGRAMA DE COCINA, así que no esperéis tomar nota de la receta de una tarta. Tan solo nos dejan ver, hasta donde ellos muy hábilmente quieren, la construcción de tartas impresionantes, no hay nada que se les resista, nada. El domingo pasado cuando terminó y apagué la tele, me quedé en el sofá todavía con la boca abierta pensando en lo insignificantes que son mis tartas. ¡Dios mío!, a ese programa deberían de ponerle un cartel avisando de ¡“no intenten hacerlo en sus casas”!.
Cuando lo veáis, sacáis vuestras propias conclusiones y me contáis. Es entretenido verlo, os lo recomiendo.
Y volviendo al mundo real, al mundo de las posibilidades, conocimientos y experiencia limitadas que nos rodea, os enseño la tarta que entregué hace unas semanas.
Me la encargaron estas navidades para un cumpleaños y lo mejor de todo, ¡decoración con temática libre! Cómo me gusta que confíen en mi criterio para decorarlas.
Tenía muchas ganas de probar a hacer un lazo en 3D de fondant y en esta tarta, dejé que fuera él el que se llevara todo el protagonismo. No tiene ningún otro elemento ornamental salvo el nombre de la cumpleañera, así, sin más, sencilla y elegante.
Me pidieron una tarta enteramente de chocolate y así fue, 7 láminas de bizcocho rellenos de chocolate y bañados en almíbar con un toque muy bueno de anís.
Esta es la foto del corte que me enviaron. ¡Gracias Santi!
Lo cierto es que el lazo no es para nada complicado. El tema es hacerlo por piezas y sobre todo, dejar secar toda una noche las vagas con algodón o servilletas en su interior para que no caigan del peso y al retirarlas se mantengan firmes. Yo lo terminé de decorar con lunares blancos y ¡listo!
Y así quedó la presentación lista para entregar.
¿Os gusta?
Nos vemos en breve con el siguiente trabajo. ¡Ah! y en Facebook dónde me encontraréis con el antiguo nombre, "Mis primeros pasos en la repostería"